Los responsables de The Pirate Bay están indignados por el fallo que los obliga a pagar 2700 millones de euros a las empresas discográficas. Además critican a Google por haberles negado su ayuda. Luego de constituir un pilar de la piratería de música, finalmente son juzgados por la ley.
Peter dijo que no pude ni quiere pagar, y ofreció darles un pagaré, el cual escribió a modo de broma en un papel, de manera improvisada.
“Incluso si tuviera tanto dinero, preferiría quemar todas mis pertenencias antes de dar un centavo a la industria del entretenimiento. Ni siquiera les daría las cenizas”, dice Sunde indignado.
Sunde asegura que la decisión fue tomada “al azar”, y que espera que en futuras instancias se llegue a una decisión justa e imparcial (sin importar cual sea el veredicto).
Más allá de la defensa de la libertad de información, de la discución sobre propiedad intelectual, etc… más allá de todos esos debates, Peter ha tomado una actitud un tanto agresiva para expresar su descontento, y será cuestión de tiempo para ver que repercusiones producen sus declaraciones.